Hace unas semanas comentábamos el tema de las portadas alternativas. Lo más habitual es suponer que el principal motivo por el que estos dibujos alternativos no llegan a nuestro país es el número de ventas y la inversión de producción (que traerlas no sale rentable, vaya).
Sin embargo, en algunos casos puede que existan otros motivos no sólo para no publicar una portada alternativa, sino para no poner a la venta la portada original y hacer que el cómic que podemos encontrar en nuestras tiendas habituales sea diferente del que se ha vendido al otro lado del charco.
Un claro ejemplo lo tenemos en la portada del número 21 de Batman. En Estados Unidos venden una edición con una portada de esas en tres dimensiones, superchula:
La versión normal de esta portada está muy bien peeero lo cierto es que no pasaremos un ratejo dándole vueltas para ver cambiar los dibujos:
En Europa, por lo que he podido leer, tendremos esta portada, completamente diferente, en la que no se ve la chapita del Smiley:
El motivo es tan sencillo como que un señor francés llamado Franklin Loufrani, en los año 70, compró los derechos de imagen del Smiley, formando una compañía llamada Smiley Company y no son muy aficionados a ir permitiendo que "cualquiera" lo use. Flipa.
ECC Ediciones ha publicado el número 6 de Batman Renacimiento, que contiene los números 10 y 11 de la versión americana, así que aún falta un poquito para que lleguemos a este arco argumental... pero me muero de ganas por comprobar si esta historia es verídica o no... aunque lo cierto es que la portada yanqui de Watchmen sí que es diferente a la del resto de países...
Y si os estáis preguntando cómo sé todo esto: lo he leído en CBR.
«Me voy de esta galaxia... a una menos complicada.» (Doctor Manhattan).
Damian Wayne es, como podréis adivinar gracias el apellido, el hijo de Batman.y Talia al Ghul (lo que lo convierte en nieto del malo maloso Ra´s al Ghul). Es un luchador experimentado, entrenado desde su nacimiento, orgulloso y arrogante. Y además... es vegetariano.
Ya sabéis que en los cómics hay personajes que intentan representar a todo los grupos presentes en nuestra sociedad: todo sexo, raza, religión, orientación sexual e, incluso, régimen alimenticio.
Conozco personajes que entran en todos y cada uno de los grupos pero admito que, quizás debido a mi "retirada" como lector de cómics durante muchísimos años, no conocía a ningún vegetariano hasta saber la historia de Damian Wayne.
Este Robin, por lo que parece, siempre ha sido amante de los animales, pero no fue hasta un enfrentamiento en un matadero, en el que pudo observar todo el proceso de la industria cárnica, que decidió hacerse vegetariano, salvando a una vaca y adoptándola como mascota bajo el nombre de Bat-Vaca. (¿Os habéis fijado que la mancha de la cara tiene forma de murciélago?).
Aparte de la vaca, Damian también tiene un gato (Alfred en honor a ya sabéis quién) y un perro (Titus). Os podéis hacer una idea de la gracia que el hace a Batman convivir con toda esta fauna en su Batcueva.
Así que ya sabéis: no importa de dónde vengáis, ni en que creáis... ni qué comáis. Siempre habrá un superhéroe que os representará. Porque no todas las batallas son contra grandes supervillanos.
«Ahora soy vegatariano. Y esta es Bat-Vaca.» (Damian Wayne).
Cuando escribí la entrada comentando la portada de La Broma Asesina en la que comenta que el Joker, posiblemente, había violado a Barbara Gordon una amiga que no sabe nada del mundo de los cómics más que las películas que ve me dijo "pues ya no me cabe tan bien el Joker".
Pero no olvidemos que la gente que compone el Escuadrón Suicida son los malos. La propia Harley Quinn nos lo recuerda en la película:
No es que me guste hablar mal de la gente, pero aquí tenemos al Joker matando a Jason Todd:
Hay una teoría en Internet acerca de los dientes metálicos del Joker de las nuevas películas. Según parece, en sucesos que ocurrieron antes de la película Batman vs Superman, el Joker mató a Robin y Batman, ciego de ira, le partió los dientes y lo ingresó en Arkham Asylum.
No hay demasiado misterio hasta aquí: hemos visto el traje de Robin con la frase del Joker, los dientes metálicos del Joker e, incluso, su tatuaje de "damaged" (dañado) que podía significar el daño que le hizo Batman al "mancillarlo" dejándolo sin dientes.
Sin embargo, la cosa se tuerce al ver la ficha de Harley Quinn que aparece en Escuadrón Suicida. Según parece, se indica que fue cómplice en el asesinato de Jason Todd... pero a Joker lo conoció en Arkham Asylum cuando fue encerrado... después del asesinato...
Me apasionan estas teorías conspiratorias que, en el fondo, pueden tener su base en un simple error de guión. Y es que hay cosas que me gustaría que me gustasen más de lo que lo hacen. Por ejemplo, Batman vs Superman: me encantaría que me gustase, pero me deja un poco frío. Así que no dejo de buscar datos y leer entrevistas; en parte por entretenerme y en parte porque pienso que, cuanto más sepa, más me gustará.
«Oh, no voy a matarte...sólo voy a lastimarte, mucho, mucho.» (El Joker).
En la entrada anterior hablábamos de lo rápido que circula la información por Internet... tan rápido que, a día de hoy, es terriblemente fácil enterarte de cosas que preferirías no saber. Y no me refiero a lo que llevan esas hamburguesas que tanto nos gustan...
Hablamos, claro está, de los tan temidos spoilers. Tengo un amigo que es incapaz de hablar de una película sin explicarte el final. No hay manera: no importa que le digas que te interesa y que tienes planeado verla en breve. Le da igual. Es que le da absolutamente igual: te suelta un zasca con el final y se queda tan ancho el tío mirando tu cara de asombro.
Pero hoy no he venido a hablaros de este amigo sino de sus primos pequeños: los trailers de las películas. La idea es muy sencilla: si realmente queréis ver una peli, no busquéis información sobre ella. Nada de nada. Tapaos ojos y oídos, y esperad al día del estreno aislados. Y, por favor, no echéis un vistazo a los avances que irán saliendo.
Hoy en día ver un trailer es tragarse un resumen de una película: condensan en dos minutos los mejores momentos, los chistes más graciosos, las actuaciones más esperadas... tanto es así que, una vez visto, no merece la pena en absoluto ir al cine y pagar una entrada.
El caso más reciente es Spider-Man Homecoming. Si no habéis visto el último tráiler, aquí os lo dejo. Si realmente queréis ver la película haced caso a vuestro sentido arácnido y no le deis a reproducir:
Como soy un inconsciente y, sin importar los palos que me hayan dado, no aprendo nunca, he visto el tráiler un par de veces... la pregunta que me hago es ¿y ahora qué? ¿Qué me queda por ver de la película? Sale todo: el traje nuevo chulo, el traje nuevo barato, los (seguro) mejores chistes, los malos malosos y la (seguro también) mejor escena de acción.
Por si os habéis quedado con ganas de que os joroben más películas aquí tenéis el nuevo tráiler de la Liga de la Justicia:
Es batimposible que haya un mejor momento en toda la película que la conversación entre Flash y Bruce Wayne en el coche. Bat-im.po-si.ble.
Aún así, iremos a ver estas películas, claro: los superhéroes cuentan con nosotros. Y nosotros, cuando nos llaman, acudimos a la batseñal.
Dicen que no tememos a la oscuridad, sino a lo que se esconde en ella... hasta que leen La Saga de la Gran Oscuridad, de la Legión de Superheroes, y cambian de opinión.
El hecho es que, sabiendo que, quizás, Jan tendría noches inquietas con seres curiosos acechando desde las sombras, decidí poner remedio comprando... un Gusy Luz. Esos pequeños guardianes silenciosos, protectores vigilantes. Son, si queréis, nuestros caballeros oscuros.
Lo compré meses antes de que Jan naciera: fue verlo y desearlo de una manera impulsiva . Por desgracia suerte, mi pareja me detuvo a tiempo y no me dejó comprar uno para mi, hecho que me dejó el sentido arácnido parpadeando durante semanas.
Así que ahora duermo con una lucecita encendida, para ver lo que se esconde en la noche, pero tranquilo, sabiendo que Jan está bien vigilado.
Que nadie se ponga nervioso: sabemos que Jan tiene sólo tres meses y que este juguete no es apto para su edad. La caja permanece a buen recaudo, esperando a que el elegido la reclame.
¿A qué es monísimo el body de Batman?
«En el día más brillante, en la noche más oscura, ningún mal escapará de mi vigía» (Juramento de los Linterna Verde).